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por Gael Zamora Lacasta, Coordinadora del Departamento de Educación del Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente. Sara Ledoux Caballero y Ana Rodríguez Hernández, Educadoras.

El Departamento de Educación del Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente de Segovia no es un edificio nuevo de esos que una sueña, diseña, construye y por fin habita. Es más una de esas casas que se heredan a medio construir y que hay que rehabilitar y ampliar a base de añadidos cuando ya te has mudado. Aunque la identidad del Departamento está muy definida, la sobrecarga de trabajo, los horarios mínimos y las competencias infinitas, hacen que nuestra labor tenga mucho que ver con el crecimiento orgánico, la acción y –de manera marginal- la reflexión. Reflexión que surge a borbotones mientras diseñamos un cartel, programamos al vuelo y evaluamos a la vez que plegamos las mesas del taller. Por eso, cuando pensamos en escribir este texto lo valoramos como espacio para el análisis. Esta idea nos conectó inmediatamente con una experiencia que, desde hace tres años, llevamos a cabo con alumnos de Magisterio y que nos sirve como herramienta de autoevaluación.

Cada año en torno a 350 alumnos de las Facultades de Educación de la Universidad de Valladolid, Universidad Complutense y Autónoma de Madrid participan en una o varias sesiones pensadas para futuros maestros. Los alumnos realizan una visita-taller en la que, además, deben ponerse en el lugar de los niños y analizar su papel como educadores. Como complemento a la propuesta les ofrecemos la posibilidad de hacer sesiones de observación con grupos de Educación Infantil y Primaria y les remitimos al blog de propuestas educativas del museo LA MEMORIA EN LA MIRADA como posible banco de recursos.

Nuestra experiencia (cruzamos los dedos para que no sea una realidad extensa) nos habla de futuros docentes que no visitan museos, desconocen muchas cosas sobre educación (no sólo la artística) y están muy alejados del mundo de los niños. Futuros maestros que mayoritariamente hablan de la escuela que ellos conocieron de pequeños y atesoran no pocos prejuicios en torno a la infancia y al arte. Con este marco, no tratamos de que se asomen a innovadoras líneas de la didáctica del arte sino que les proponemos cumplir tres sencillos objetivos:

  • Conocer el museo y el arte contemporáneo como recurso educativo.
  • Vivenciar una propuesta pensada para niños de Educación Infantil o Primaria.
  • Analizar los recursos, intereses, roles y estrategias desde el punto de vista de futuros docentes.

Aunque el proceso con los grupos de Magisterio viene marcado por el recorrido y la flexibilidad de las dinámicas recogeremos aquí, de forma lineal, algunas de las ideas que trabajamos al margen de la temática de la exposición.

LA CONCEPCIÓN GLOBAL DE LA EDUCACIÓN

El museo es un lugar de encuentro, disfrute y aprendizaje. Como debería ocurrir en el aula, aquí no aprendemos sólo sobre arte o plástica sino también sobre lenguaje, matemáticas, ciencias, expresión corporal, idiomas, normas, actitudes, valores…

Para ello, hay que tener en cuenta las posibilidades que ofrece una exposición pero, sobre todo, los intereses y curiosidades que surgen. Flexibilizar la propuesta hasta tal punto de dedicar casi tanto tiempo a una puerta automática como a un cuadro, se convierte en esencial si hablamos de aprendizaje significativo.

LA EXPOSICIÓN TOTAL Y EL NÚMERO DE OBRAS

Los museos son lugares fascinantes pero didácticamente inabarcables. Es importante tomar conciencia de que una visita es sólo un principio, un hilo del que tirar, una invitación a volver y compartir con otros lo aprendido o a descubrir lo no visto.

En el museo disfrutamos de la obra como un acontecimiento

En el museo disfrutamos de la obra como un acontecimiento

En una visita con niños el número de obras con las que trabajar debe ser muy reducido, no sólo por cuestiones de atención, sino por el disfrute que supone tomarse un tiempo para trabajar en profundidad. Pero reducido no es sinónimo de rígido. Por eso, debemos saber renunciar a esa obra que nos resulta tan interesante a cambio de ver aquella de la que un grupo se queda prendado.

Por otra parte, centrarse en pocas obras no es incompatible con recorrer las salas, observar el montaje, establecer relaciones entre artistas… descubrir, en fin, en qué consiste disfrutar de una exposición.

LA VISITA Y EL TALLER

El taller no es un complemento de la visita, no está pensado para que los niños se diviertan o se lleven un recuerdo hecho por ellos mismos.

Recorrido y taller son un todo y deben ser programados con el mismo rigor y por las mismas personas que lo llevarán a cabo. Personas que durante una hora y media conducirán un proceso complejo que pone en relación lo que los niños (y los artistas) hacen, piensan, conocen y discuten.

Dentro de esta lógica entendemos que el orden de la visita y el taller es intercambiable. Está muy extendida la idea de que empezar viendo las obras proporciona herramientas para la creación. Estamos de acuerdo; de la misma manera que creemos que puede limitarla al uso de modelos y desde luego que nada resulta tan motivador para un niño como reconocer en la exposición algo como lo que ha hecho en el taller. Así pues las fortalezas de empezar por una u otra son a la vez las debilidades.

EL LENGUAJE

El lenguaje verbal es un vehículo de aprendizaje que ha de ser cuidado.

Es cierto que las palabras deben ser accesibles pero no por ello dejar de ser precisas. Los cuadros de manchas se llaman abstractos y al arte de los últimos 100 años es arte contemporáneo, nos sentamos en el suelo en semicírculo, reconocemos el estilo de un artista… y ningún niño rechaza esos términos igual que ninguno los asume sin una explicación adecuada a cada edad.

Junto al lenguaje verbal hay que prestar atención al tono, el ritmo, los gestos, la actitud al sentarse ante o dentro del grupo, los silencios… todo un conjunto de elementos que configura un clima y dinamiza una propuesta.

EL HILO CONDUCTOR

Nuestra realidad de museo pequeño en una ciudad pequeña no sólo habla de limitaciones sino que tiene algunos elementos muy positivos desde el punto de vista didáctico. La mayoría de ellos están relacionados con la accesibilidad y con el carácter de la institución, que no sólo alberga la obra de Esteban Vicente sino que ofrece exposiciones temporales y todo tipo de actividades en torno a ellas.

Los niños de un mismo colegio visitan el museo cada curso, en ocasiones varias veces en un año. Con sus familias, maestros y compañeros, compartimos además lugares de encuentro fuera del museo. Esto hace que podamos establecer relaciones duraderas que nos permiten verles crecer y trazar líneas en el tiempo.

Relacionar exposiciones pasadas y futuras con aquella que estamos trabajando nos ayuda a abordar cuestiones conceptuales y emocionales. Estas redes de ideas, imágenes y artistas están presentes también en el desarrollo de una visita y un taller en forma de hilo conductor, nexos para pasar de una obra a otra, relaciones entre los trabajos del taller, etc.

RECURSOS QUE ENCANDILAN

Un educador no debe perder de vista aquellas herramientas que seducen a un grupo de niños, tengan la edad que tengan y vengan de donde vengan.

La conexión con lo cotidiano y el descubrimiento de lo extraordinario. La magia de la narración, la gestualidad y el silencio. Los temas “tabú” como la muerte o el dolor. El cambio de rol que permite al niño contar, descubrir y cuestionar. Cualquiera de estos recursos son muy valiosos a la hora motivar, de captar y mantener una atención y participación imprescindible para construir aprendizaje.

LA VALORACIÓN

Si sostenemos la idea de que los cánones de belleza son relativos y cambiantes o de que la creatividad en ocasiones se sale de la norma… ¿cómo es posible oír a menudo a maestros haciendo juicios en torno a lo bonito que es un dibujo o lo mal hecho que está otro?

No hay idea mala, no hay trabajo feo, todo puede tener un interés. Por eso para comentar ideas frente a una obra o los resultados de un taller recomendamos recoger todas las aportaciones y hacer hincapié en los elementos positivos.

Pero esto no significa que todo vale sino que todo cabe. Creemos que no hay que evitar la crítica, ni las observaciones que dejan en evidencia cuándo no se cumple una pauta o no se consigue un objetivo, buscando entre todos opciones que podrían solucionar la situación.

En una puesta en común tras un taller podemos abordar las mismas cuestiones que frente a la obra de un artista: tema, composición, color, emoción, huellas del proceso, expresión corporal, relaciones entre personajes, planos de profundidad… Nos parece interesante relacionar las obras de los alumnos entre sí y con aquellas que hemos visto -o veremos- en la exposición, trabajar con la lectura de imágenes y la interpretación.

RECURSOS DE SALA, MATERIALES DE TALLER

Las láminas de apoyo, textos, utensilios, recursos para manipular, etc., dinamizan una visita, trazan líneas más allá del museo, permiten ampliar contenidos y son motivadores. Pero no hay que perder de vista que son materiales de apoyo y no deben rivalizar con las obras de arte.

De la misma manera los materiales del taller deben ser sugerentes pero no abrumar. En nuestro caso son muy sencillos por dos razones: las limitaciones (un presupuesto y un espacio de almacenaje muy reducido, junto a un taller que se monta y desmonta en una capilla del S. XVI) y nuestro planteamiento educativo (las propuestas deben ser accesibles para todos).

LAS PAUTAS

Una aplastante mayoría de alumnos de Magisterio con los que hemos trabajado sostiene que el uso de las pautas en la plástica limita la creatividad y debe evitarse a toda costa. Esos mismos alumnos se pasan el taller pidiendo ideas y preguntando si pueden hacer esto o aquello.

En el museo elaboramos nuevos significados

En el museo elaboramos nuevos significados

Muchos adultos y una buena parte de los niños se bloquean ante una propuesta de dibujo “libre” y la resuelven con aquello que han dibujado muchas veces y les hace sentirse seguros. De la nada afloran casas, árboles, flores, soles sonrientes, personajes con los brazos y las piernas muy tiesas… y poco más.

¿Pero qué ocurre si introducimos una pauta que rompa ese bloqueo? Puede ser algo tan sencillo como “dibuja algo rojo” (o muy largo, algo nervioso, algo que sólo ocupe una esquina del papel, algo con los ojos cerrados…) y enseguida la mano y la mente producen imágenes mucho más interesantes y más libres.

Por esta razón solemos trabajar con la idea de encargo. Pedimos a los niños que hagan una escultura que debe mantener equilibrio, partan de un fragmento para reinventar una escena, produzcan una imagen donde esté ocurriendo algo, creen un collage con una sola gama de color… limitaciones que les invitan a probar cosas que no harían de forma espontánea.

HERRAMIENTAS PARA LA AUTONOMÍA

Una de las conquistas que más valoramos es la autonomía (de acción, de pensamiento, de palabra…) Para generar personas autónomas ante una obra de arte o ante un momento de creación debemos empezar por trabajar otras rutinas. Aprender entre iguales, buscar soluciones a un problema sin que nadie te facilite la respuesta y contar con un educador que estimula, recoge ideas, orienta, invita… pero no interviene, parecen cuestiones claras pero no se encuentran a menudo.

Nuestras propuestas están cargadas de pequeñas provocaciones, dificultades y retos que superar, pero siempre en un marco de respeto y confianza que nos asegura la participación de todos.

Asimismo nos parece interesante promover una autonomía en la gestión del tiempo, los espacios y los materiales.

En el museo nos abrimos a otras posibilidades

En el museo nos abrimos a otras posibilidades

Nos resulta esencial el trabajo en torno a la capacidad de frustración. En nuestras propuestas los tiempos son limitados, las normas son para todos, la escucha y la espera son un valor, trabajamos por encargo y muchas veces realizamos obras efímeras y colectivas que no se llevan a casa.

EL ROL DEL MAESTRO QUE VIENE AL MUSEO CON SUS ALUMNOS

Consideramos que participar en una propuesta educativa en el Museo es una oportunidad para observar a los niños desde fuera, sus relaciones, sus intereses, sus comportamientos ante otra persona y en un contexto no escolar…

Es también una oportunidad para integrarse como un alumno más y participar en la actividad, estrechar lazos, experimentar procesos… o para trabajar en tamdem con el educador del museo y ampliar información o flexibilizar propuestas.

Proporciona además hilos de los que tirar, nuevos contenidos para trabajar en el aula, creaciones que exponer…

Por todas estas razones, y por una cuestión de responsabilidad, los docentes que acompañan a un grupo no deben ausentarse de la actividad sino participar activamente en ella.

En el museo nos dejamos llevar por la acción

En el museo nos dejamos llevar por la acción

 En el museo esperamos de los niños de Educación Infantil y Primaria que conjuguen algunos verbos: contemplar, sorprenderse, participar del acontecimiento, explorar con los sentidos, tomarse un tiempo para observar, relacionar ideas y organizar la información, imaginar, explorar los materiales y sus posibilidades, reflexionar y planificar, plantearse retos y dificultades, tomar decisiones, establecer colaboraciones, valorar los procesos y los resultados, hacer pequeños y grandes descubrimientos, divertirse y sentirse fascinados.

En el museo esperamos de los futuros docentes, no sólo que conjuguen los mismos verbos, sino que quieran compartirlos con sus alumnos.

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por Casandra Carpintero. Gestora Cultural. Coordinadora del blog Blablablamuseos Espacio de Reflexión (http://blablablamuseos.wordpress.com/blog/).

Desde Blablablamuseos Espacio de Reflexión pretendemos aunar conocimientos y experiencias en lo referente a la aplicación de las nuevas tecnologías como recurso museístico, expositivo, educativo y de ocio.

La teoría es fácil, dialogar animadamente sobre la aplicación de las TIC  (Tecnologías de la Información y la Comunicación) en los espacios expositivos resulta un tema candente y de fácil difusión, pero lo realmente complejo es llegar a la práctica. Concienciar a los museos de la necesidad de cubrir esa demanda que poco a poco va llegando a sus espacios y comunidades.

La innovación es lo que distingue a un líder de los demás (Steve Jobs).

Debemos tener en cuenta que el impacto y contribución social de las TIC en los museos y las instituciones culturales están modificando la percepción que tenemos del contenedor y los contenidos que salvaguardan. Las nuevas tecnologías son generadoras de un progreso hacia la creación de igualdad de oportunidades, recursos, soluciones y del autoaprendizaje del individuo y la construcción de  identidades.

A modo de ejemplo, proponemos un listado de las posibilidades y usos más comunes:

  • Almacenaje de información.
  • Facilitar las comunicaciones y eliminar las barreras espacio temporales.
  • Envío y recepción de información y mensajes de un sitio a otro con carácter bidireccional.
  • Procesado de información para la elaboración de proyectos, informes y cálculo de resultados.
  • Difusión y comunicación de servicios.
  • Generador de nuevos accesos a la información.
  • Crea capacidades y mejora la productividad del individuo impulsando el desarrollo social.
  • Uso de redes sociales como vías de comunicación e interacción.

Los museos son instituciones culturales que se encuentran al servicio de la sociedad y su desarrollo, abiertos al público, exhiben, conservan, investigan, comunican y adquieren la misión de orientar, enseñar y ampliar conocimientos a través de exposiciones, colecciones, actividades, eventos y una museografía integrada con el entorno, permitiendo así informar, enlazar el pasado con la actualidad y apoyar a la sociedad en su adaptación a los procesos de cambio y desarrollo colectivo.

DNA Code. Lectura de Código QR con idioma seleccionado por el visitante para escuchar los vídeos. Ámsterdam Museum. Ámsterdam.

DNA Code. Lectura de Código QR con idioma seleccionado por el visitante para escuchar los vídeos. Ámsterdam Museum. Ámsterdam.

DNA Code. Lectura de Código QR con idioma seleccionado por el visitante para escuchar los vídeos. Ámsterdam Museum. Ámsterdam.

DNA Code. Lectura de Código QR con idioma seleccionado por el visitante para escuchar los vídeos. Ámsterdam Museum. Ámsterdam.

Las sociedades de la información emergen de la implantación de las TIC en las relaciones sociales, culturales y económicas en el seno de una comunidad, y de forma más amplia, eliminando las barreras del espacio y el tiempo en ellas, facilitando la comunicación.

Por estos motivos, los museos deben ejercer de generadores y trasmisores de la aplicación de las nuevas tecnologías como contribución a la sociedad y elemento dinamizador entre el patrimonio que salvaguardan y sus visitantes, deben adaptar dicho desarrollo a su contenido. De este modo eliminan barreras y generan nuevos métodos educacionales que posibilitan mayores vínculos con la sociedad.

El verdadero progreso es el que pone la tecnología al alcance de todos (Henry Ford).

El mundo de las TIC ofrece, facilita y acerca al usuario la posibilidad de recibir según sus conocimientos y capacidad de aprendizaje diversos modelos de conocimiento. Como hemos apreciado, vivimos en una sociedad cambiante, los visitantes sufren modificaciones en sus intereses y prácticas culturales, su perspectiva evoluciona. Actualmente, los visitantes desean formar parte de la institución, acceder a sus instalaciones y servicios,  participar en sus programas didácticos, ampliar conocimientos e interactuar con los contenidos, ya no se conforma con ser un mero observador. El visitante juega un nuevo rol, una metamorfosis que los museos deben aportar e incentivar, para que el visitante constituya parte de su desarrollo y así las visitas e intervenciones sean asiduas. Los visitantes son el elemento fundamental para que un museo cobre vida, para que su contenido se mantenga latente, un museo sin visitantes es un contenedor vacío, sin nada que decir, sin nada que aportar.

Pantalla interactiva en el Museo Van Gogh. Ámsterdam.

Pantalla interactiva en el Museo Van Gogh. Ámsterdam.

Los museos de verdad son los sitios en los que el tiempo se transforma en espacio (Orhan Pamuk).

“La trascendencia y contribución social de las nuevas tecnologías aplicadas al patrimonio y la museología”, es un proyecto de investigación científica llevado a cabo en el año 2012 por Blablablamuseos  (http://blablablamuseos.wordpress.com/), procurando generar reflexiones acerca de la función social  y aportaciones que ofrecen las nuevas tecnologías como recurso museográfico y transmisión del patrimonio cultural.

Cualquier tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la magia (Arthur Clarke).

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por Juan García Sandoval. Director/Conservador del Museo de Bellas Artes de Murcia y del Centro de Estudios de Museología de la CARM.

 

La enfermedad de Alzheimer es uno de los trastornos neurodegenerativos más devastadores, con un enorme coste personal, social y económico, lo que la convierte en uno de los principales problemas sanitarios en los países occidentales. En España son alrededor de un millón de personas las que sufren alguna demencia y el Alzheimer es responsable de la mitad de los casos de demencia que se diagnostican cada año. El núcleo de la enfermedad de Alzheimer es una pérdida progresiva de neuronas, una muerte neuronal temprana, que va causando la atrofia de regiones cerebrales hasta que van surgiendo los síntomas característicos: pérdida de memoria pero también dificultades leves en la atención, planificación, razonamiento, trastornos de la memoria semántica, el recordar el significado de las cosas y la interrelación entre los conceptos o apatía.

El Alzheimer se ha convertido en un problema social, y es una de las causas más importantes de muerte en los países desarrollados (con sociedades más ancianas), con un impacto fuerte en el sistema sanitario y en el conjunto de la sociedad por su carácter irreversible, la falta de tratamiento curativo y la carga que representa para las familias de afectados. Hoy en día se habla del Alzheimer como del demonio, con el mismo pavor con el que antaño se refería la gente a la lepra o al cáncer. La “enfermedad del olvido” -te dicen- es lo más terrible que puede pasarle a alguien. Con un añadido no menos triste: los cuidadores de estas personas, principalmente sus familiares, han de soportar ellos mismos un martirio a veces insuperable. La crueldad de esta enfermedad radica principalmente en esa pérdida de identidad. Es como ir deshaciendo un álbum de fotos familiar, rompiendo una tras otra las fotografías, hasta dejarlo en blanco. Al final no tienes nada, sólo páginas vacías. No tienes cumpleaños, nietos, hijos o viaje de novios… No queda nada.

Folleto/cartel (anverso) Proyecto MuBAM Alzheimer.

Folleto/cartel (anverso) Proyecto MuBAM Alzheimer.

El Museo de Bellas Artes de Murcia (MuBAM), ofrece una actividad cultural y social con el “Proyecto Alzheimer MuBAM”, programa de visitas guiadas para pacientes de Alzheimer y sus familiares y/o cuidadores. Estas visitas se llevan a cabo en dicho Museo y en el Conjunto Monumental de San Juan de Dios de Murcia, en torno a una serie de obras previamente seleccionadas por profesionales sanitarios y personas expertas en Historia del Arte, Didáctica y Educación. Los ocho itinerarios se eligieron con criterios científicos (según se quería estimular emociones y recuerdos en las personas con Alzheimer) formado por una serie de cuadros, esculturas, etc. Los temas/itinerarios son los siguientes:

  • El paisaje: el Mediterráneo
  • El retrato: el espejo del alma
  • Tradición e innovación: la noción del tiempo
  • Lo sagrado: la experiencia religiosa
  • Lo profano: juegos y tiempo libre
  • El Conjunto Monumental de San Juan de Dios: síntesis de dos culturas, la musulmana y la cristiana
  • Identidades: ¿quiénes somos?”
  • Espacios arquitectónicos: casas y edificios monumentales

Estos son evaluados antes de su implantación y las estrategias de mediación dependen del grado de deterioro de los usuarios. En la actividad se pauta y evalúa todo antes, durante y después de cada una de ellas: la memoria, las emociones, la atención, la conducta de los pacientes y las observaciones de los familiares, así como su grado de satisfacción; también, el impacto que esta experiencia tiene en los educadores/mediadores del MuBAM, así como en los familiares.

La colección del MuBAM es ideal para este proyecto ya que la visita a la misma ofrece la posibilidad de conectar con la memoria emotiva de cada persona participante. El viaje por descubrir el arte se convierte en una exploración del pasado y del presente, fomentando y estimulando la interacción social. El Alzheimer borra la memoria, lo último que se ha aprendido es lo primero que se olvida y así hacia atrás hasta el nacimiento; sabemos que las emociones permanecen intactas casi hasta el final y trabajándolas, no evoluciona tan rápido. En este sentido se ha comprobado cómo estimulando la memoria se pueden crear nuevas conexiones neuronales favoreciendo así su funcionamiento, buscando enlaces entre pasado y el presente. El uso de este tipo de terapias con personas con algún tipo de demencia, son terapias no-farmacológicas “medicina de valores” y más concretamente a través de la estimulación cognitiva, es donde el Museo puede aportar mucho a las personas que tienen Alzheimer y lograr no solo posibles retrasos del envejecimiento cerebral, sino también, y lo que es más importante, que las personas con Alzheimer se encuentren motivadas, ya que se incentiva el fomento de hábitos saludables con la participación en la vida cultural y social de la personas con Alzheimer y sus acompañantes. El Museo puede servir para dignificar (conferir valor) a las personas que viven con alguna demencia, en general mal conocida (olvidada), favoreciendo una percepción diferente y más positiva, a través de su vertiente más creativa y más participativa. Desde el MuBAM trabajamos en la concepción del Museo como servicio público a la comunidad, convirtiéndose en referente para ella, como factor de desarrollo comunitario, además de servir para tejer una red social, estrecha y solidaria.

La educadora señalando e interaccionando con un paciente de Alzheimer. Archivo Fotográfico del MUBAM©.

La educadora señalando e interaccionando con un paciente de Alzheimer.
Archivo Fotográfico del MUBAM©.

 

Este proyecto de investigación que une arte, museo, educación, terapia y medicina, pionero en esta línea en España, se inició en el 2008 siendo uno de los pocos que se llevan a cabo en Europa. El proyecto ha tenido varias fases de desarrollo e implantación en el Museo hasta la actualidad, siempre desde una vertiente multidisciplinar en todos  sus aspectos; con la unión de ciencias como la Historia del Arte, la Educación, la Museología y la Ciencia Médica, se ha podido construir un programa específico para personas con Alzheimer y cuidadores/familiares. El trabajo se ha abordado de una forma integral, iniciándose el Proyecto con la formación del personal del Museo, formado por expertos y profesionales en la materia, pertenecientes al equipo multidisciplinar de la Unidad de Demencias del Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca de Murcia y del MuBAM, hasta llegar a un programa estable de visitas una vez evaluados los distintos itinerarios y más de cincuenta obras de arte del Museo, y en la actualidad la actividad se ofrece a todos los usuarios del sureste peninsular y se prevé su implantación en otros museos de la Región de Murcia.

El Arte y Cultura como terapia abre el debate sobre la enfermedad de Alzheimer, donde el arte se suma a la investigación científica y a la evaluación cualitativa.  En el arte, una de las herramientas más comprometidas para trabajar con la realidad son las sensaciones. Su visión y sensibilidad hacia la sociedad nos enseña la relatividad de las cosas y la subjetividad de lo que rodea a la humanidad / a la persona. Asimismo, una de las razones para defender la investigación cualitativa para los pacientes con Alzheimer es valorar la importancia del motor emocional. La emoción, que no es contable y es difícil de medir, adquiere valor. Por lo tanto, uno de los principales objetivos de esta colaboración entre el arte y la investigación científica, es que los pacientes se sientan estimulados y provocados a través de las sensaciones, lo cual es una herramienta para establecer un puente entre el pasado y el presente. Con esta línea de trabajo pretendemos demostrar en el futuro los posibles beneficios que los pacientes, familiares y la sociedad pueden conseguir:

  • aumentar la manifestación y descripción de sentimientos y emociones en los pacientes así como afianzar la autoestima;
  • mejorar la calidad de vida y las actividades de la vida diaria de los pacientes y a sus familiares;
  • generar una conexión entre el pasado y el presente a modo de crear puentes entre neuronas existentes a través de la memoria emocional;
  • identificar emociones específicas y fomentar expresiones de empatía;
  • fomentar la  interacción y comunicación frente al deterioro de la función emocional producido por la enfermedad de Alzheimer.

Una de las claves del programa para que la visita tenga éxito son los educadores/mediadores del MuBAM, cuya explicación tiene que ser cuidadosa y paciente; teniendo en cuenta la mirada atenta de los pacientes -siempre en primera fila- y sus respuestas, captando sus contestaciones y explicaciones y relacionándolas con los recuerdos de su niñez o juventud; igualmente resulta de gran importancia la interacción con las familias, que también responden a los educadores, comentando que, gracias a esto, “podemos salir y aprender cosas muy interesantes”. El grupo de educadores que forma parte del programa posee cualidades como la paciencia, amabilidad, creatividad, flexibilidad y mucho sentido del humor para impartir las visitas, ya que no se limitan a explicar las colecciones del Museo. La persona educadora inicia y mantiene la conversación al tiempo que proporciona la información sobre la obra de arte en los momentos apropiados; saben cómo hilar los comentarios hechos en la conversación de grupo y entrelazarla adecuadamente con las diferentes respuestas y opiniones. Utilizan sus conocimientos para proporcionar nuevas perspectivas sobre las obras y también para dar validez a las respuestas e ideas de los participantes.

Educadora en interacción con los familiares y pacientes de Alzheimer. Archivo Fotográfico del MUBAM©.

Educadora en interacción con los familiares y pacientes de Alzheimer.
Archivo Fotográfico del MUBAM©.

El papel de la mediación realizado por los educadores es una de las claves de este Proyecto, ya que es el encargado de establecer el nexo de unión entre el Museo y las personas con Alzheimer y sus familias; son reflexivos, fomentan la creación de conocimientos en relación con la enseñanza y el aprendizaje; de nuevos discursos donde participan los historiadores. Para nosotros desde el MuBAM es de suma importancia que el educador participe de los procesos de diseñar, implementar y evaluar los programas.

Bibliografía:

Para saber más: http://proyectoalzheimermubam.blogspot.com/

García, Juan; Anardottir, Halldóra y Antúnez, Carmen (2012). El Proyecto Alzheimer MuBAM. Accesibilidad a través del Arte. SIAM III, Series de investigación Iberoamericana en Musoeología, Año 3. Vol.2. Museos y Educación. Universidad Autónoma de Madrid, 191-199.

García Sandoval, Juan (2012). Acciones de integración y accesibilidad social en el Museo de Bellas Artes de Murcia. I congreso Internacional de Educación Patrimonial, Mirando a Europa: Estado de la cuestión y perspectivas de futuro. Comunicaciones. Instituto del Patrimonio Cultural de España, 468-479.

(1) Este proyecto se lleva a cabo conjuntamente con la Unidad de Demencias del Hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia y el Museo de Bellas Artes de Murcia. La dirección del proyecto está a cargo de Carmen Antúnez Almagro, directora de la Unidad de Demencias; Halldóra Arnardóttir, Doctora en Arte y especialista en Arte y Cultura; y Juan García Sandoval, Museólogo y Director/conservador  del Museo; y coordinado por la neurólogas Begoña Martínez Herrada y Blanca García Torres, la psicóloga clínica Laura Vicancos Moreau, los coordinadores de educadores-guías del MuBAM José Antonio Fuentes Zambudio y Belén Alonso Costa.

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Por Belén Morata Ruiz. Historiadora del Arte. Internship Program at Gregg Museum of Art and Design, North Carolina State University.

 

Tradicionalmente, la forma de entrar en contacto con la actividad laboral de los museos e instituciones culturales (públicas o privadas) españolas y formar parte de ella, era básicamente a través de becas de formación o prácticas laborales. Recientemente, y debido a la actual crisis económica, parece que algunas instituciones han decidido adoptar el modelo norteamericano e incluir en sus programas la figura del voluntario cultural para cubrir aquellos puestos para los que se han quedado sin financiación.

Según la definición de la Real Academia Española, voluntariado es un conjunto de personas que se ofrecen voluntarias para hacer algo. Tradicionalmente, en España el voluntariado ha estado asociado a organizaciones no gubernamentales o religiosas que desarrollan una acción social.

Sin embargo, la figura del voluntario en los Estados Unidos va más allá. Para la sociedad americana, voluntariado es cualquier tipo de trabajo (cualificado o no) que se desarrolla en instituciones públicas o privadas sin recibir una compensación económica y cuyo fin es aportar algo positivo a la comunidad. Es una práctica tan extendida y bien considerada que hasta la Casa Blanca reconoce estas acciones como un medio para hacer que la gente se sienta involucrada en su comunidad y participe activamente del desarrollo de ésta,  patrocinando al voluntario cuando éste cumple un año de servicio. Así, muchos jóvenes encuentran en el voluntariado una forma de entrar en contacto con el mundo laboral.

De este modo, muchas instituciones públicas y empresas privadas contemplan la figura del voluntario dentro de sus organigramas y éstos son considerados en los proyectos de la institución como parte fundamental de un todo. Ambas partes, institución y voluntario se benefician mutuamente.

En términos generales, pueden distinguirse dos tipos de voluntarios:

  1. Estudiantes con una buena preparación académica pero poca experiencia laboral que quieren colaborar en proyectos específicos diseñados por la Institución.
  2. Adultos con una buena preparación y conocimiento del sector que, una vez jubilados, quieren seguir en contacto con el mundo laboral de una manera más relajada.

Los estudiantes universitarios que participan como voluntarios se benefician doblemente de esta acción. Por una parte reciben créditos que les ayudan a completar su formación, siempre y cuando el programa en el que colaboran esté relacionado con la formación académica que están adquiriendo; por otro lado, su curriculum será mejor valorado tras participar como voluntarios.

Generalmente, los programas de voluntariado se desarrollan en paralelo al curso escolar (cuatro semestres) y la actividad encomendada al voluntario suele organizarse conforme a ese tiempo. De esta manera el voluntario se compromete durante un corto período de tiempo y la actividad que desarrolla está desde el comienzo definida y limitada. De esta manera se evita que quede inconclusa o que la plaza del voluntario se convierta de temporal en permanente.

Frecuentemente, cuando la institución o empresa tiene la necesidad de contratar un nuevo empleado revisa primero el trabajo que están desarrollando sus diferentes voluntarios, con la intención de incorporarlos a su plantilla permanente. De esta manera, el esfuerzo de los voluntarios se ve recompensado con una oportunidad laboral.

 

Programas de voluntariado cultural

La American Association for Museum Volunteers (AAMV) trabaja desde 1979 representando a más de un millón de voluntarios y promoviendo el voluntariado en museos e instituciones culturales de ámbito local, regional y nacional.

Entre sus actividades, ofrecen a los voluntarios una plataforma donde intercambiar ideas e información, organizan talleres de formación continua y sobre todo, dan soporte legal a voluntarios y responsables institucionales de programas de voluntariado.

La AAMV ha elaborado una guía con propuestas ideales que, de ser cumplidas por ambas partes, aseguran el éxito del trabajo de los voluntarios en el Museo:

  • El personal del museo anualmente define los puestos que quiere cubrir con voluntarios en cada departamento, y los responsables de la institución deben asegurar que el programa de voluntariado tiene apoyo real, constante y continuado por parte de la plantilla del Museo, así como los recursos necesarios para desarrollar el trabajo con éxito.
  • Los voluntarios reciben formación sobre el museo y sobre las tareas que les son encomendadas antes de comenzar el programa.
  • La supervisión por parte del personal del museo ayuda al voluntario a mejorar y continuar aprendiendo, al mismo tiempo que ellos valoran el programa y las habilidades de sus responsables.

Un caso particular: Programa de voluntariado en  el Gregg Museum of Art and Design, North Carolina State University, Raleigh, North Carolina, USA.

El Gregg Museum of Art and Design pertenece a North Carolina State University. Cuenta con una colección creada fundamentalmente a partir de las donaciones de coleccionistas privados estatales, muchos de ellos profesores que han desarrollado su actividad laboral en dicha Universidad. Entre sus fondos hay más de 20.000 objetos entre textiles, cerámica, arte tradicional internacional y nacional, fotografía, dibujos arquitectónicos y mobiliario moderno.

Como museo universitario una de sus funciones principales es dar apoyo a los programas académicos de la Universidad, dando a conocer cómo funciona un museo y qué trabajo se realiza internamente (a través de los programas de voluntariado), así como ofreciendo oportunidades de investigación sobre las propias colecciones.

Entre las actividades que desarrollan los voluntarios del museo se encuentran, la participación en el montaje y desmontaje de exposiciones temporales, ayuda en la catalogación de colecciones, revisión y normalización de las fichas de catalogación, actualización de las actividades del museo en Facebook y Twitter, recepción y atención de visitantes en las salas de exposición, apoyo al personal del museo en el desarrollo de las actividades y talleres educativos, etc. Todas ellas siempre bajo la supervisión del personal del museo, ningún voluntario trabaja individualmente, siempre en equipo.

Uno de los últimos proyectos del museo para los que se ha recurrido a la participación de la sociedad estudiantil y también local ha sido la instalación Streaming. New art from old bottles, de la artista Bryant Holsenbeck. Como ella misma se define, es una artista medioambiental y como tal, recoge objetos de desecho de la vida cotidiana para transformarlos en arte, generando reflexiones y preguntas sobre ellos. Habitualmente recurre a los jóvenes para el montaje de sus instalaciones, involucrándolos como parte activa del significado de la obra. La instalación fue publicitada a través de la web de la universidad y las redes sociales y el requisito era acudir con dos botellas de plástico el día del montaje. Todos los voluntarios fueron invitados a la inauguración de la muestra y sus nombres aparecieron citados en las cartelas explicativas, formando parte de la vida del museo.

Bryant Holsenbeck explicando el sentido de la instalación y repartiendo las tareas entre los estudiantes

Bryant Holsenbeck explicando el sentido de la instalación y repartiendo las tareas entre los estudiantes

Estudiantes participando activamente en el montaje de la instalación de Bryant Holsenbeck.

Estudiantes participando activamente en el montaje de la instalación de Bryant Holsenbeck.

 

Estudiantes participando activamente en el montaje de la instalación de Bryant Holsenbeck.

Estudiantes participando activamente en el montaje de la instalación de Bryant Holsenbeck.

 

Otro de los proyectos que se están desarrollando dentro del programa de voluntariado del Gregg Museum es el inventario de la colección fotográfica del artista John Menapace, donada al museo tras su fallecimiento. Este proyecto se está llevando a cabo bajo la supervisión de la archivera del museo y en él colaboramos cuatro voluntarios (tres de ellos estudiantes del Instituto de Diseño de la misma universidad, en la especialidad de fotografía). La colaboración de los voluntarios se llevará a cabo durante dos semestres y por ella recibirán créditos prácticos necesarios para finalizar sus estudios. Los voluntarios han recibido unas sesiones informativas sobre tratamiento y manejo de colecciones fotográficas y se encargan de la limpieza, numeración y almacenamiento con criterios de conservación de los documentos. Posteriormente, el personal del museo encargado de la documentación se encargará de la catalogación de la colección y su integración en la base de datos.

A manera de conclusión, me gustaría destacar lo positivo del modelo americano, como manera de acercamiento de los estudiantes y población en general a las instituciones culturales. Al mismo tiempo que hacer una reflexión sobre si la adopción de este modelo en momentos de dificultades económicas, como las que sufre España actualmente, es acertado o no. Creo que si se toma el modelo sin adaptarlo al sistema europeo podría correrse el riesgo de cubrir con voluntarios puestos cualificados para los que debería contratarse personal especializado. De la misma manera que esos puestos podrían pasar de ser temporales (limitados en el tiempo) a convertirse en permanentes no remunerados, lo cual no debería ser aceptado.

Bibliografía y webgrafía

Hirzy, E. (2007). Transforming Museum volunteering. A practical guide for engaging 21 st Century volunteers. American Association for Museums volunteers.

http://managementhelp.org/staffing/volunteers.htm

http://www.idealist.org/info/VolunteerMgmt

http://www.energizeinc.com/

http://www.serviceleader.org/leaders

http://serve.gov/about.asp

http://www.coyotecommunications.com/tech/volmanage.html

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por Museo de América.

 

www.migrarescultura.es

Museo de América, septiembre 2012

Si algo está cambiando en los museos hoy en día, probablemente tiene relación con el giro en el eje o foco principal que centra su actividad. A la relevancia de los objetos se suma ahora la trascendencia de la propia experiencia de los individuos. La historia, no sólo en los museos, sino la Historia en general, ya no puede escribirse tan sólo a partir de los grandes relatos. Se han de tener en cuenta las microhistorias o microrrelatos, los matices y los pequeños aportes de particulares que han vivido o viven acontecimientos fundamentales, para poder entender y dimensionar los mismos adecuadamente.

La participación social es esencial para emprender cualquier acción. El usuario requiere hoy formar parte de cualquier proceso constructivo y no ser un mero consumidor. Es lo que se ha denominado Prosumidor (productor + consumidor). El conocimiento se construye de forma global (crowdsourcing), la financiación de proyectos recurre a la aportación del  minorista (crowdfunding)… ¡Es inviable pensar en un proyecto sobre la cultura sin la aportación de la migración, o de tratar sobre ésta sin recoger el testimonio de emigrantes!

Los museos incitan también a la reflexión, procurando plantear nuevas preguntas y estimulando la imaginación y la participación. Reflexionar, pero ¿sobre qué? Sobre el conocimiento, la memoria, la tradición, el pasado y el presente… pero también sobre la aportación de cada uno en cada detalle del día a día. Por ejemplo, en la comida -¿hemos pensado en algún momento sobre el origen de los productos que consumimos o la procedencia de nuestras recetas?, la música o los instrumentos (cargados de influencias de todo tipo), etc. Esa historia la escriben a diario millones de ciudadanos y esa trama de microrrelatos es la que permite conformar un contexto para las culturas, un substrato para comprender el movimiento y la transformación cultural, en realidad, la vida misma.

Los museos se adaptan también a estos nuevos tiempos. Prácticamente todas estas instituciones utilizan ya las redes sociales como medio para difundir sus actividades y recoger comentarios, ideas y aportaciones de los individuos. El Museo de América ha querido ir un poco más allá con el proyecto “Migrar es Cultura”, concibiéndolo con una estructura de página Web, pero con un claro espíritu implícito de un video blog participativo, para reflexionar sobre la cultura, que es todo.

Página principal de la web Migrar es Cultura

Las culturas se enriquecen y engrandecen a partir del mestizaje, del aporte de personas, rasgos y elementos externos generalmente debidos a movimientos de población –migración-. El objetivo final de este proyecto es poner de manifiesto esa transformación cultural generada a partir de los flujos de ida y vuelta y recalcar que la cultura es algo vivo y en permanente transformación.

Todo el que desee participar tiene su espacio en este proyecto, ya sea para contar su experiencia o aportar su conocimiento, una receta local de algún plato tradicional, o un comentario sobre la última película que ha visto, e incluso comentar una tradición, un vínculo entre dos países a través de una fiesta, una indumentaria, etc. Para abarcar todos estos aspectos de la cultura de una forma más o menos ordenada, desde la Web se propone etiquetarlos dentro de una serie de canales que facilitarán su búsqueda y estructuración: Arte, Cine, Música, Letras, Documentos, Gastronomía, Vivencias, Infantil, Más Cultura y canal Museo. Además de una serie de etiquetas que cada uno pondrá según su criterio para la clasificación.

A través de esta Web se podrán ir descubriendo y contando pequeñas historias, unas anecdóticas, otras más intensas y algunas más eruditas, y se podrá ir construyendo un relato sobre la diversidad y el enriquecimiento cultural que se producen a través de la migración.

Ejemplo de una ficha o relato con un vídeo

Pero además, está previsto poner en marcha proyectos e iniciativas culturales dentro del portal de Migrar. Por ejemplo, el concurso fotográfico “Descubre América en tu Ciudad” para que cada participante retrate aquellos aspectos que le recuerdan a América, o “El museo de América inspira” en este caso dedicado a ilustradores, muchos de ellos emigrantes, que reinterpretan con mucho arte, las máscaras que forman parte de las colecciones del museo. Y muchos proyectos más: un poema encadenado sobre migración, una invitación al diseño de moda, y todo lo que buscas y lo que propongas será bienvenido…

Ejemplo de los contenidos en forma de vídeos, fotografías o textos

A inicios de octubre ya estará disponible el acceso para participar. ¡Colabora con nosotros aportando tus videos, imágenes y textos, proponiendo tus propios proyectos y participando en los que otros han propuesto, para hacer cada vez más grande este portal y revalorizar esta visión sobre las culturas!

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por Carmen Cabrejas. Museo del Romanticismo.

 

 

Como cada año, el día 18 de mayo el mundo entero celebra el Día Internacional de los Museos, una propuesta del ICOM (en español, el Consejo Internacional de Museos) que desde 1977 trata de resaltar en este día el papel de los museos en servicio de la sociedad y de su desarrollo. Cada año, un tema escogido por el Consejo Consultivo de este organismo rige la celebración de ese Día, tratando de poner de manifiesto uno de los tantos aspectos en los que los museos son relevantes en el mundo actual.

El tema elegido para el 2012, “Museos en un mundo cambiante. Nuevos retos, nuevas inspiraciones”, hace referencia a las transformaciones radicales que la sociedad ha experimentado (y sigue experimentando) en los últimos años, y promueve la reflexión sobre los diversos modos en que los museos están afrontando y participando en ese contexto de cambio. El Museo del siglo XXI ya no es aquella institución estanca del siglo XIX, destinada a la contemplación pasiva de las obras, ni tampoco debe ser un mero referente turístico, en el que importen más los números de visitantes que las experiencias que estos tienen. Los museos albergan un patrimonio que nos pertenece a todos y es nuestra obligación ponerlo al alcance de la sociedad e involucrarnos con aquello que interesa al público actual. Por eso, los profesionales que trabajamos en museos estamos obligados a preguntarnos constantemente de qué formas podemos contribuir a la sociedad con los medios de los que disponemos (que en muchos casos son bastante limitados en la coyuntura económica actual).

En este contexto, cada museo se esfuerza por mantener ese papel relevante para la sociedad y acercarse a nuevos públicos, partiendo de los diferentes recursos y objetivos que cada institución tiene. En este caso, el Museo del Romanticismo lo hace desde una serie de particularidades, que aunque en muchos casos pueden ser entendidas como desventajas frente a otros centros más grandes y modernos, se aprovechan como rasgos positivos. El Museo del Romanticismo es un museo denominado “de ambiente”, (museos que recrean a través de sus estancias una serie de ambientes, espacios o circunstancias concretas), que reproduce una vivienda burguesa de mediados del siglo XIX. Dedicado a un periodo concreto, el Romanticismo español (1830-1868), tiene por tanto una colección que se ciñe a una época muy específica, pero que a la vez, por ese carácter de casa-museo, es muy rica en cuanto a tipologías (alberga no solo pinturas, esculturas o dibujos, sino también joyería, cerámica, mobiliario, fotografía y otros tipos variados de objetos propios de la vida cotidiana del siglo XIX) y lecturas (podría decirse que son casi infinitos los temas que podemos abordar a través de la colección). Aunque está situado en el centro de una de las capitales culturales europeas por excelencia, es una de esas voces de museo “pequeño” que tiene que luchar por hacerse oír en medio de los centros de arte más grandes y conocidos que existen en esta ciudad. Sin embargo, la importancia que tienen en su discurso museístico los aspectos de la vida cotidiana, los gustos y las costumbres sociales le permite llegar al público de una forma más personal, creando un vínculo emocional con los visitantes que una institución de otras características difícilmente podría desarrollar.

ImagenÁlbum de visitas del Museo del Romanticismo

Una última dificultad a la que el Museo ha tenido que hacer frente en los últimos tiempos es el hecho de haber permanecido cerrado por reformas durante ocho años. Al reabrir sus puertas en diciembre de 2009, una vez pasado el primer momento de interés por “lo nuevo” que atrajo a multitud de visitantes, ha tenido que trabajar para darse a conocer nuevamente entre el público, especialmente para acercarse a toda una generación que nunca había conocido el Museo abierto. A lo largo de los tres últimos años, desde el Museo se ha afrontado ese acercamiento de diversas maneras, teniendo siempre presente que se trabaja por, para y con la sociedad.

Dentro de esos retos que se presentan a los museos en el siglo XXI, el Museo está especialmente orgulloso de la labor que está desarrollando en redes sociales. Se ha orientado su uso no solo a la difusión unidireccional de información sobre el Museo, sino a la creación de una comunidad abierta y participativa, en la que el público colabora activamente, y a la difusión de contenidos (imágenes de obras, proyectos didácticos, etc.) sobre la colección. Además, en estos últimos años se han estado llevando a cabo iniciativas para acercarse a nuevos públicos, entre los que destaca el colectivo de desempleados, para el que se realizó un taller de iniciación a la estampa; los centros de educación especial, a los que se dirigió la actividad “Quiero que me veas”; o los familiares y cuidadores de enfermos de Alzheimer, a los que, en colaboración con la Asociación AFAL, se dedicó la actividad “Yo seré tu memoria” con motivo del Día Internacional de los Museos del año 2011, cuyo lema era precisamente “Museo y memoria”.  Entre esos nuevos públicos, y ya que hablamos de retos de futuro para adaptarnos a esta sociedad en continuo cambio, uno de los desafíos más importantes para cualquier museo en la actualidad, pero especialmente para un museo pequeño y con una colección tan específica como la del Museo del Romanticismo, es atraer a sus salas al público juvenil (de una edad comprendida entre 14 y 20 años aproximadamente).

En el Museo siempre ha existido el convencimiento de que el siglo XIX posee muchos elementos de plena actualidad para los jóvenes hoy en día: la afición por las historias de terror, la importancia de la moda y la música, el uso de la fotografía, etc. La cuestión era cómo transmitirles a ellos ese convencimiento, y animarles a venir a conocer el Museo. Para poder iniciar una programación dirigida a este sector de público, en el Museo se decidió, en junio de 2011, formar un equipo de colaboradores de esa edad, siguiendo el modelo de experiencias similares desarrolladas en otros museos más grandes, como MOMA Teens o Young Tate, o el Equipo del Museo Reina Sofía y Estudio Joven del Museo Thyssen en España. En este programa, llamado “XIX/XXI”, colaboran actualmente seis jóvenes de entre 17 y 20 años, que participan de la vida del Museo a través de actividades dirigidas específicamente a ellos (encuentros con el personal técnico, visitas a los almacenes de obras, asistencia a los montajes de exposiciones), y que con su creatividad y entusiasmo ayudan a enfocar acertadamente las actividades que el Museo propone al público juvenil.

 ImagenEncuentro con la restauradora del Museo del Romanticismo

Con estas actividades que se han comenzado a realizar recientemente, se pretende relacionar aspectos de la Colección con elementos que forman parte de la vida social y cultural de los jóvenes en la actualidad, poniendo de manifiesto que el museo y las obras que alberga no son algo que pertenezca exclusivamente al pasado, sino que son algo vivo y vinculado con sus intereses. Por ejemplo, en noviembre del año pasado se inició la programación juvenil con la realización de un taller de iniciación al cómic, compuesto de cuatro sesiones que combinaban una parte teórica de acercamiento a nuestra colección con una parte práctica, impartida por el ilustrador profesional Daniel Pascual. Durante las visitas al Museo, se dio a conocer a los asistentes parte de la colección de dibujo del Museo, resaltando la gran modernidad técnica y estética de muchas de estas obras, y se les acercó a la temática de la literatura de terror en el Romanticismo español, proponiendo la ilustración en formato cómic de una de las leyendas de Bécquer, “La cruz del diablo”. Siete jóvenes acudieron durante los fines de semana de todo un mes al Museo para formar parte de este proyecto, lo que revela desde luego un gran entusiasmo y constancia por su parte (cualidades que a más de uno sorprenderá escuchar a propósito de “jóvenes” y “museos”)… además de un gran talento, ya que pese a estar concebido como un taller de iniciación el resultado final fue de una calidad asombrosa: http://bit.ly/w4FmU0

En esta misma línea de vincular aspectos de la cultura del siglo XIX con la cultura actual, durante el primer trimestre de 2012 se ha realizado una actividad centrada en uno de esos elementos que despertaba pasiones entre nuestros antepasados y que sigue siendo de máxima importancia hoy en día: la moda. En la visita-taller “Del XIX al XXI: Damas góticas y dandies steampunk” se ha hablado de los cambios en la moda que se produjeron durante el siglo XIX, momento en el que se inician algunas cuestiones que llegan hasta la actualidad: la moda como elemento de definición social, como negocio, como indicador de género, y también como elemento de rebeldía frente a la sociedad de masas. Acompañados por la diseñadora Jacq the Rimmel, se ha ahondado en la vinculación de la moda decimonónica con corrientes actuales como el neovictorianismo y el steampunk, y se finalizaba el taller realizando un pequeño complemento de vestuario. Y nuevamente se ha podido comprobar cómo los jóvenes responden ante estas propuestas con entusiasmo, hasta el punto de que la duración inicial del taller se alargó una hora más de lo previsto en todas las sesiones que se celebraron (como os podréis imaginar, tener a 10 o 12 chavales “encerrados” en un Museo durante tres horas un sábado por la tarde, y que al salir te digan que les ha parecido corto, que les hubiese gustado que el taller durase por lo menos una hora más, es una de esas cosas que dan sentido a este trabajo…).

 Detalle de una de las encuestas del taller juvenil 'Del XIX al XXI'

Detalle de una de las encuestas del taller juvenil “Del XIX al XXI”

Como trata de recordarnos cada año este Día Internacional, los museos tienen mucho que decir en el presente y son fundamentales para el futuro. La experiencia trabajando con el público juvenil se puede hacer extensible al resto de retos que un museo como el Museo del Romanticismo debe afrontar en la actualidad: son pequeños desafíos que requieren esfuerzo, compromiso y entusiasmo, pero son imprescindibles para poder mantenerse vivos, crecer al ritmo que la sociedad crece y seguir participando activamente en la vida de las personas. Por eso, os invitamos a seguir formando parte de la historia del Museo del Romanticismo, hoy y todos los días.

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por Marisa Suárez y Núria Serra. MAMT Pedagògic. Museu d’Art Modern de la Diputació de Tarragona.

 

Desde el MAMT Pedagògic se ha hecho un importante esfuerzo para facilitar el acercamiento de los distintos niveles educativos a las colecciones y exposiciones temporales. A lo largo de los años, se han construido líneas de diálogo y colaboración con las escuelas de educación infantil, primaria y los centros de educación secundaria, bachillerato y educación especial de Tarragona y su entorno. Sin embargo, la visita al museo como hecho puntual, como ruptura episódica de la rutina del aula, tiene un interés limitado. Una interacción entre aula y museo debe entenderse como un intercambio más rico y mejor trabado.

La experiencia obtenida por el servicio pedagógico del museo desde 1991 constituye una sólida base para su trabajo, y permite identificar los factores que limitan o favorecen el intercambio con los públicos, hecho que contribuye a mantener activas las vías de colaboración y diálogo consolidadas con distintos agentes de la acción educativa.

La misión educativa del museo está determinada por:

  • Su voluntad de ser un complemento en materia de educación artística para los centros escolares.
  • Su voluntad de interacción con el territorio, colaborando con instituciones, agentes culturales, públicos y, por supuesto, los ámbitos de la educación formal y no formal.

ImagenFormación de formadores. Alumnos de Magisterio Infantil de la Universitat Rovira i Virgili

 

La conexión con los centros educativos de la ciudad y su entorno

La primera toma de contacto con un centro educativo siempre se debe llevar a cabo entre el museo y el/la responsable del grupo. Ambas partes necesitan conocer información sobre el otro, así el/la profesor/a necesitará saber cómo es el museo, qué actividad es más adecuada para su grupo y cómo se desarrollará la visita. El museo, por su parte, necesita saber cómo es el grupo, de cuánto tiempo dispone para la visita y qué temática quiere trabajar.

Para ayudar a los docentes en la elección de la temática a trabajar, el museo pone a su disposición la página web http://www.dipta.cat/mamtpedagogic, una herramienta que permite a los docentes localizar las actividades por niveles educativos y por temáticas. Consultar la página web permite a los docentes preparar la visita antes de venir al museo y trabajar posteriormente con sus alumnos en el aula y, a su vez, descargarse diferentes dossieres en formato PDF que supondrán una guía para la preparación de la actividad.

La conexión con el entorno también equivale a colaborar con otras instituciones elaborando proyectos divulgativos.

Con este objetivo, desde hace 12 años, el MAMT ha querido ser un punto de encuentro para la reflexión sobre las relaciones entre museo y pedagogía. Con la colaboración con la Universitat Rovira i Virgili, se han convocado ya 9 ediciones de las Jornades de Pedagogia de l’Art i Museus, dirigidas tanto a estudiantes de arte y educación como al profesorado y maestros/as en ejercicio, responsables de departamentos pedagógicos de museos y centros de arte, y, en general, agentes culturales relacionados con la pedagogía del arte.

ImagenTrípticos  de las Jornades de Pedagogía de l’Art i Museus

Un ejemplo: La ética bajo crítica

Se trata de un taller interdisciplinario donde participan el MAMT Pedagògic, los alumnos de primero de bachillerato del Institut Antoni de Martí i Franquès de Tarragona de la asignatura Cultura Audiovisual, impartida por la profesora Eloïsa Valero y el proyecto Nova Història de l’Art, del artista Jordi Abelló (http://www.jordiabello.com)

La materia de Cultura Audiovisual de bachillerato tiene como principal objetivo el enriquecimiento de la capacidad del alumnado para observar, analizar, relacionar y comprender la diversidad de elementos y fenómenos que conforman la cultura audiovisual de su tiempo. El proyecto La ética bajo crítica, impulsado desde el MAMT Pedagògic, da la oportunidad al alumnado de Cultura Audiovisual del Institut Antoni de Martí i Franquès de Tarragona de atravesar el marco del centro educativo para relacionarse directamente con el artista, Jordi Abelló, y la propia institución museística, con la intención de desarrollar las capacidades que propone el currículum: apreciar las creaciones audiovisuales, llegar a ser productor, comunicador activo, emisor y consumidor crítico de mensajes audiovisuales, y dirigir sus reflexiones y propuestas de trabajo en su entorno cultural, social y público en el que está inmerso.

El artista Jordi Abelló aportará su experiencia desde el campo del videoarte para promover un proyecto de trabajo que enfatiza el aprendizaje esencialmente procedimental, sin obviar la teoría y la conceptualización. La novedad que supone esta conexión directa entre las artes plásticas más actuales y las actividades de enseñanza y aprendizaje en el centro educativo aporta un carácter innovador a la experiencia.

ImagenTarjeta de presentación de la exposición de Jordi Abelló, Nova Història de l’Art

El tema propuesto a los alumnos plantea la reflexión sobre la ética en un ámbito cualquiera de la vida cotidiana, como apunta el currículum, una plataforma ideal en la que se desarrollan los contenidos transversales referidos a valores y actitudes. Es decir, aquellos contenidos que hacen referencia a problemas y conflictos sociales, culturales y comunicativos. Como nos explica Jordi Abelló en su trabajo Nova Història de l’Art:

“Últimamente estoy obsesionado con descubrir que, detrás de muchos cuadros, se esconde una historia de muerte y desolación. Muchos cuadros han sido testimonios directos o indirectos de muerte y de sangre. Quiero recordar e investigar estas historias que, con el tiempo, se olvidan. Son obras que han estado saqueadas, obras que han sido atesoradas por dictadores, por gente con grandes fortunas que han comprado grandes colecciones gracias a la venta de armas o, incluso, por artistas que han firmado penas de muerte. Y en los museos, los turistas, ajenos a estas historias, haciéndose fotografías…”

El proyecto se desarrollará en tres ámbitos: el aula, el museo y el taller del artista. De esta manera, acercamos a los conocimientos que se imparten en el aula la realidad exterior y los intereses y expectativas de los alumnos.

La integración de los diferentes contenidos (conceptos, procedimientos y actitudes) se realiza en una misma actividad, que consiste en desarrollar un proyecto formado por pequeños grupos de trabajo, a partir de la imagen tecnológica fija o en movimiento, y vehicular los contenidos por medio de explicaciones y aportaciones teóricas al iniciar las actividades, con comentarios durante el proceso de trabajo y con análisis y reflexiones sobre los resultados obtenidos. Abrimos, también, un espacio en red, el grupo creado en la red social Facebook La ética bajo crítica; se concibe como un grupo cerrado, de esta manera podemos relacionarnos a partir de un espacio virtual que se convertirá en un espacio de trabajo donde los alumnos podrán exponer sus dudas y reflexiones, mostrar sus trabajos a partir de las pautas sugeridas y acompañarlos durante todo el proceso de análisis, debate, creación y evaluación.

Este proyecto, en el momento de redactar el artículo, está en la primera fase de construcción. Es decir, se han mantenido desde el MAMT Pedagògic varias reuniones con el artista y la profesora para establecer el calendario de trabajo, se han conceptualizado los procesos y procedimientos que elaborará el grupo en el plataforma de Facebook y, en las próximas semanas, se realizarán los encuentros del artista con el aula, para después seguir con las sesiones de análisis de diversas creaciones de videoarte en el museo. Los proyectos de los alumnos, así como las conclusiones, se expondrán virtualmente.

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