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Posts Tagged ‘performance art’

 

por LRM Performance formado por David Aladro-Vico y Berta Delgado (www.LRM-info.com)

 

Alrededor de la última década ha resurgido con fuerza el término interdisciplinar y es frecuente encontrar artistas, obras, colectivos, programaciones, espacios y festivales que se califican como tales. Caligrama Proyectos Culturales nos ha invitado a LRM Performance, colectivo que opera desde las posibilidades del trabajo interdisciplinar a hablar sobre ello en su blog, y desde  aquí analizamos este término bajo nuestra experiencia.

¿Qué es interdisciplinar?

Interdisciplinar o interdisciplinariedad y también se podrían emplear otros términos – de los muchos que ya se han acuñado a lo largo de la historia– como pluridisciplinar, multidisciplinar, transdisciplinar, transmedia, multimedia, intermedia. Pero lo importante no es el término sino su significado y uso. Hablaremos aquí de una definición –la nuestra, como no puede ser de otra manera si uno pretende ser honesto–, siendo conscientes de las múltiples definiciones posibles del término, multiplicadas por todos los términos posibles, y sus implicaciones. El término postmoderno performance posee origen y carácter interdisciplinar y su significado real pertenece a muchas disciplinas, aunque hablaremos sobre él  más adelante.

Interdisciplinar lo usamos para referirnos a aquello relacionado con más de una rama del conocimiento, sea un producto o resultado,  o bien una metodología o procedimiento. El término se emplea en todas las actividades que sean creativas, es decir, recordemos que se refiere también a las ciencias, y de hecho, en muchas instancias se considera primeramente como un procedimiento científico.

Oskar schlemmer - Ballet Triadico  (1922)

Oskar schlemmer – Ballet Triadico (1922)

Cuando hablamos de algo Interdisciplinar, puede tratarse de un resultado Interdisciplinar, que combina diferentes disciplinas o especialidades profesionales y sobre todo, que pertenece a todas ellas, siendo difícil si no imposible adscribirlo a una sola.

Así mismo, Interdisciplinar puede ser un procedimiento que produzca un resultado no necesariamente Interdisciplinar, esto es: sólo durante la elaboración se utilizan disciplinas, especialidades o enfoques de procedencia distinta.

Existen muchos ejemplos de la Historia del Arte en los cuales los artistas hablan de la influencia de procedimientos o elementos de otras disciplinas en su obra. Sin embargo no siempre se trata de un resultado interdisciplinar. Un fenómeno como la sinestesia –el caso de artes plásticas y música es un cliché habitual– nos parece más relacionado con la metáfora (de la que hablaremos algo más) que con un intercambio real de procedimiento, como sería establecer una relación entre frecuencias de luz y frecuencias de sonido, o con un resultado común.

Nos referimos entonces a la interdisciplinariedad como producto que indudablemente pertenece a varias disciplinas y que es generado mediante intercambio o fusión de procedimientos. Mencionamos antes un mayor uso del término en ámbitos artísticos recientes, y vemos un creciente número de artistas  – ya desde el trabajo de Oskar Schlemmer, John Cage y Merce Cunnigham, el escenógrafo Robert Wilson con el compositor Philip Glass y la coreógrafa Lucinda Childs; Laurie Anderson, el compositor Heiner Goebbels con el artista plástico Francois Confino; Romeo Castellucci y el colectivo Socìetas Raffaello Sanzio; la compañía inglesa DV8 Physical Theatre y desde la aparición del happening y  la  performance en adelante incluyendo muchos otros en nuestra opinión cada vez más claramente interdisciplinares.

Heiner Goebbels - StiftersDinge (2011)

Heiner Goebbels – StiftersDinge (2011)

A lo largo y ancho de la historia ya podíamos encontrar precedentes, empezando por multitud de situaciones colectivas de artistas de diversas disciplinas, por ejemplo cuando son fácilmente agrupados en torno a un lugar –como por ejemplo la Florencia del siglo XVI, o el Black Mountain College, EEUU,  siglo XX, etcétera.  Situaciones que son a menudo convertidas en Zeitgeist por los historiadores (siguiendo una costumbre de “pluralizar lo único y unificar lo plural” de cuya conveniencia generalmente desconfiamos).

La idea de la obra de arte total que es acariciada tantas veces en la Historia no siempre desemboca en un resultado interdisciplinar. Cuando a fines del siglo XVI los intelectuales florentinos idealizaban el teatro grecorromano desean generar una nueva forma artística, pero nos disculparán si nos cuesta mucho considerar la Ópera como una forma de arte interdisciplinar. Aunque sobre ello se podría hablar mucho, creemos que incluso desde el siglo XX los artistas que desean establecer una relación entre las artes escénicas, visuales y música sobre un escenario no suelen encontrar  en la ópera un recibimiento muy entusiasta.

Una institución educativa abiertamente pluridisciplinar como fue el Black Mountain College, dió origen a una generación de artistas entre los que ya hemos mencionado algunos con trabajo interdisciplinar como Cage y Cunningham (la influencia de la danza contemporánea en Cage es determinante para su obra1) pero en nuestra opinión sus trabajos no son clasificables como clara e inevitablemente interdisciplinares. Aunque muchas de las destacadas figuras de la vanguardia americana que pasaron por allí hablan muy favorablemente de ese entorno y su interdisciplinariedad que se convirtió en modelo de muchas instituciones actuales.

¿Por qué no trabajar de manera interdisciplinar?

Esas situaciones sin duda generan la posibilidad del trabajo interdisciplinar, independientemente de que luego sea aprovechada o ignorada.

Aspectos sociológicos como la tendencia de los artistas y teóricos a “militar” en sus disciplinas, defendiéndolas encarnizadamente y construyendo “empalizadas y trincheras” intelectuales –e incluso físicas o económicas– para defenderlas y ponerlas por delante de las demás determinan la aceptación de lo interdisciplinar.  El caso de las artes plásticas y la performance es en nuestra opinión muy claro;  desea apropiarse de su significado. Estos efectos de realimentación endogámica social, profesional o educativa – ergo sectarismo, corporativismo o escolasticismo– son justificados como desarrollo, complejidad y especialización positivas porque según ellos generan progreso y refinamiento y protegen a la disciplina preservando su “pureza”.

La interdisciplinariedad se convierte entonces en una ocasión de “apropiación” en la que una disciplina busca algo que llevarse a su terreno. Esto refleja más el desgaste, agotamiento y falta de perspectiva de la disciplina por estar encerrada en un trabajo aislado, solipsista e individualista. Pensamos que antes que revitalizar superficialmente algo gastado o estropeado por la sobreprotección es mejor para autores y especialmente para los públicos aprovechar esas ocasiones para obtener algo nuevo.

La puesta en práctica

 En los últimos años, en las llamadas Artes en vivo – otro término que añadir a los posibles referentes interdisciplinares– la relación entre sonido y movimiento (así como imagen) se está convirtiendo en un cliché gracias a la asequibilidad de nuevas tecnologías que facilitan enormemente su interacción. Pero esa costumbre precedente de no romper esa barrera entre disciplinas y generar un trabajo netamente interdisciplinar sigue estando ahí en la mayoría de los casos.

Glass Wilson Childs - Einstein on the Beach (1974)

Glass Wilson Childs – Einstein on the Beach (1974)

No creemos que exista una barrera perceptiva que reduzca o impida la capacidad del público para percibir trabajos de forma interdisciplinar, muy al contrario, la audiencia nos parece estar predispuesta, al igual que cuando nuestro cerebro procesa la información que llega desde los sentidos y la memoria de forma simultánea creando ese conglomerado que podemos llamar percepción. Predispuesta y con ganas de disfrutar, sin prejuicios.

En el caso del profesional, el trabajo interdisciplinar amplía la capacidad perceptiva y asociativa de los autores y permite crear mediante procedimientos y formas más variadas, presentando nuevos esquemas mentales.

Con el trabajo interdisciplinar se refuerzan mutuamente los elementos que convergen. Audición y visión se alimentan uno a otro, un efecto que la Historia demuestra que no sólo es posible sino deseable.

Pero ello requiere del proceso de elaboración trabajar todos los elementos en conjunto y al mismo nivel de complejidad.

Distribución del trabajo de cada disciplina

Es interesante observar cómo muchas disciplinas  toman prestados términos de otras disciplinas, a veces de forma muy ambigua, como “textura”, “movimiento”, “color”, “gesto”, “contrapunto”, “forma”, y muchos otros, que se emplean tanto en pintura como escultura, música o artes escénicas. La metáfora es la preferida para describir procedimientos u objetivos. Personalmente, nos llaman la atención especialmente los términos que se refieren a espacio cuando se está hablando de tiempo  y viceversa.

El mundo de la metáfora en las artes es todo un campo a estudiar, y mucho se ha escrito sobre ello 2. Aunque la metáfora no siempre equivale a un intercambio real de procedimientos de creación (es decir: se podría crear una textura sonora usando un telar, pero no es eso a lo que se refiere el término habitualmente).

Trabajar con personas especializadas en diferentes disciplinas artísticas supone ante todo que todos han de poseer una actitud humilde y abierta para saber escuchar a los demás componentes del grupo y tener capacidad de extrapolar e integrar sus procedimientos, propuestas y materiales.

Desde el inicio de cualquier proyecto interdisciplinar se debe dejar de lado la idea antes mencionada de utilizar esos procedimientos, propuestas y materiales para simplemente resaltar nuestra obra como coreógrafo, músico o artista visual. El compromiso hacia un objetivo plural ha de ser honesto. Del mismo modo es importante tener seguridad, madurez y confianza en uno mismo como profesional  y no llegar al espacio común con necesidad de demostrar nuestras capacidades en nuestra disciplina, pasando por encima del trabajo de los demás.

Cada componente debe tener constantemente la visión global de la obra. De nada sirve que la obra posea aspectos bien desarrollados si los demás no están al mismo nivel, porque el resultado final de las obras y del trabajo de los artistas, sean individuos, colectivos, grupos o compañías se mide por todos sus componentes y cuando uno falla, todo el conjunto cae.

Para una perfecta integración de todos los elementos es necesario salir de los hábitos de nuestra propia disciplina: es posible intentar aprender los rudimentos de un instrumento musical siendo artista plástico, o a moverte en escena si eres músico, o a dirigir una luz aunque seas coreógrafo o bailarín. Pero incluso aunque esto no te resulte posible, debes hacer el esfuerzo de conocer esas disciplinas –conocer en el sentido totalmente experiencial, no necesariamente teórico: haber visto, escuchado o vivido las otras artes– y tener un enorme respeto.

Siguiendo ese camino, con el tiempo se descubre que los procesos creativos son paralelos en todas las disciplinas, que músicos, coreógrafos y artistas plásticos trabajamos buscando y estudiando duraciones, ritmos, tensiones, forma y formas, estructuras y composición, y que los procedimientos son perfectamente transferibles, cuando no extrapolables, porque su base, el pensamiento creativo – del que habría que hablar extensamente– , es la misma.

Y se descubre que es una fuente de riqueza muy prometedora.

El trabajo interdisciplinar en España

Así pues, el intercambio y mezcla de procedimientos entre disciplinas  demuestra sobradamente ser de enorme utilidad, y su resultado como producto integrado un objetivo real y emocionante y con una enorme capacidad para crear procedimientos y productos nuevos, crear futuro.

La barrera para su aceptación por parte del entorno profesional –que no del público ni de la percepción del individuo– con toda seguridad está en aspectos socio-económicos que antes mencionamos. Aunque como también indicamos antes, somos precavidos con las generalizaciones sobre la relación entre creación y sociedad, sí que nos da la impresión de que los momentos de mayor creatividad interdisciplinar (y en general) coinciden con momentos política y económicamente de mayor pluralismo.

En España las facultades de Bellas Artes, Conservatorios de Música y Danza y Escuelas de Artes Escénicas y otras instituciones educativas suelen encontrarse separadas espacialmente,  en diferentes edificios o lugares lo que provoca un desconocimiento muy amplio entre sus estudiantes de los procedimientos de cada una de las disciplinas.

Además, el bagaje histórico de la cultura de los ciudadanos en España es muy bajo, a menudo ni siquiera entre profesionales que puedan tener una alta especialización en su disciplina.

Así es fácil encontrarse con artistas plásticos que creen descubrir nuevos conceptos que etiquetan como arte sonoro pero que ya se podían encontrar en autores destacados de la Historia de la Música del siglo XX,  músicos que desconocen el arte contemporáneo y no sólo lo desprecian sino que se petrifican en torno a la estética del siglo XIX,  Artistas de Performance que desconocen o desestiman la historia de las artes escénicas, coreógrafos que utilizan la música para acompañar como mero relleno su trabajo, a veces sin siquiera conocer quién es su autor.

LRMperformance Memory Root Light (2012)

LRMperformance Memory Root Light (2012)

En otros lugares del mundo, como mencionamos antes al hablar del Black Mountain College (el cual tuvo una no muy larga existencia de1933 a 1957 pero cuyo legado es escandalosamente patente no solamente en las universidades de Estados Unidos) hay instituciones y lugares donde las disciplinas se encuentran y trabajan en el mismo espacio, comparten aulas, bibliotecas y proyectos.

Pero  lo más importante es que existe un bagaje cultural en los ciudadanos que les permite apreciar –y en consecuencia apoyar directamente– la creación de esos productos que claramente crean futuro. Debemos aprender si queremos deshacernos de  la tradición decimonónica de ir a remolque de lo que ocurre en el exterior.

Citas

1  Pritchet, J.  1993   The music of John Cage. New York, Cambridge University Press.

2   Un ejemplo de estudio sobre metáforas en la música se puede encontrar en: Snyder, Bob  2000  Music and Memory. An introduction. MIT Press, Cambridge, Massachusetts

 

Enlaces

Black Mountain College

Web oficial: http://www.blackmountaincollege.org/

Wikipedia: http://en.wikipedia.org/wiki/Black_Mountain_College

 

Merce Cunningham

Web oficial: http://www.mercecunningham.org/newwebsite/

Wikipedia: http://en.wikipedia.org/wiki/Merce_Cunningham

 

John Cage

Web oficial: http://johncage.org/

Wikipedia: http://en.wikipedia.org/wiki/John_Cage

 

Oskar Schlemmer

Wikipedia: http://en.wikipedia.org/wiki/Oskar_Schlemmer

 

Ballet Triádico

Wikipedia: http://en.wikipedia.org/wiki/Triadisches_Ballett

 

Robert Wilson

Web oficial: http://robertwilson.com/

Wikipedia: http://en.wikipedia.org/wiki/Robert_Wilson_%28director%29

 

Philip Glass

Web Oficial: http://www.philipglass.com/

Wikipedia: http://en.wikipedia.org/wiki/Philip_Glass

 

Lucinda Childs

Wikipedia Ing: http://en.wikipedia.org/wiki/Lucinda_Childs

 

Laurie Anderson

Web oficial: http://www.laurieanderson.com/home.shtml

Wikipedia:  http://en.wikipedia.org/wiki/Laurie_Anderson

 

Romeo Castellucci – Socìetas Raffaello Sanzio

Web oficicial http://www.raffaellosanzio.org/

Wikipedia: http://en.wikipedia.org/wiki/Romeo_Castellucci

 

DV8 Physical Theatre

Web oficial: http://www.dv8.co.uk/

Wikipedia:  http://en.wikipedia.org/wiki/DV8

 

LRM Performance

web: http://www.LRM-info.com/

 

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por Jesús A. Ciarreta Palacios. Coorganizador del certamen internacional de Land Art Arte en la tierra.

El certamen internacional Arte en la Tierra es una iniciativa pionera en España promovida por el escultor canario afincado en La Rioja Félix Reyes.

Cuenta Felo (es así como llamamos a Félix Reyes) que fue invitado en 1997 por Emmanuele Pierobon a un certamen de escultores en Italia organizado por Agostino Verzi. Allí, artistas de varios países europeos convivían durante unos días trabajando en sus obras y compartiendo su creatividad. Fruto de esa experiencia, decidió organizar una actividad similar en su lugar de residencia, la localidad riojana de Santa Lucía de Ocón.

Así nació Arte en la Tierra, un encuentro anual en el que los artistas seleccionados dan rienda suelta a su creatividad en el entorno del valle en el que se encuentra el pequeño municipio riojano de Santa Lucía. Este pequeño valle recostado en las faldas de la Sierra de La Hez fue declarado Reserva Mundial de la Biosfera por la UNESCO en 2003 por su singular riqueza natural. Desde ese mismo año acoge esta cita artística.

En aquella primera edición fueron invitados cinco artistas afincados en La Rioja. Su esfuerzo y su talento sentaron las bases de esta cita española del ‘land art’, con trabajos grandiosos al estilo de los ‘earthworks’ de la década de los setenta como el desarrollado por Demetrio Navaridas en su obra ‘Vueltas y vueltas’, o visiones artísticas de dimensiones más humanas como el ‘Ara’, de Carlos Rosales, construida desde un profundo simbolismo.

Imagen“Vueltas y vueltas” de Demetrio Navaridas (2003). © Fotografía de Félix Guerra

Desde entonces, durante nueve ediciones Arte en la Tierra ha ido conformando su personalidad y, desde su nacimiento, depende de la buena voluntad de los artistas que participan de forma altruista, de la ayuda de los habitantes del pueblo, del favor del público que la visita y del amor al arte de quienes la organizan y sostienen económicamente.

Arte en la Tierra es arte efímero. El periodo expositivo se extiende cada año a lo largo del mes de agosto, con la particularidad de que quienes se acercan a Santa Lucía de Ocón la primera semana natural de agosto pueden ser testigos del quehacer de los artistas mientras arman, esculpen, pintan o moldean sus obras en el enclave elegido por cada uno de ellos. Esta circunstancia transforma la muestra durante cinco días en una suerte de ‘performance art’, arte en vivo, que en alguna medida influye en el trabajo de los artistas al convertir su actividad en espectáculo y a ellos mismos en sujetos de la obra artística.

Después, cuando la última puesta de sol del octavo mes del año echa definitivamente el telón de la muestra, la mayoría de las obras expuestas consuman el propósito de este certamen que nació como una iniciativa en la que el arte y la naturaleza se funden de manera indisoluble. Se funden y dejan de ser esa metáfora que entraña toda obra de arte a través de la cual –siguiendo el pensamiento de McLuhan– somos capaces de percibir fondo y forma, objeto y ambiente de manera simultánea.

Y es que la naturaleza influye de forma poderosa en la creatividad de los artistas. Los paisajes de Santa Lucía de Ocón ejercen una poderosa fuerza: estimulan su creatividad para construir imágenes capaces de intrigar al público, imágenes que encierran preguntas que desafían al espectador, que se ve impelido a interpretar lo que observa en busca de respuestas.

Imagen“Forma viva” de Adriana Omahna (2011). Fotografía © Rafael Lafuente.

El carácter efímero de esta muestra es en gran medida inexorable. Y esto es así porque, como continente del arte, la naturaleza se muestra tiránica, devoradora. Ambas cosas. Devora la voluntad del artista forzándole a buscar la armonía o como mínimo un diálogo coherente con el emplazamiento que elige. Es difícil sobreponerse a su presencia.

Retomando el discurso de McLuhan, podemos afirmar que el Valle de Santa Lucía ejerce sin tacha una función de espacio museístico al aire libre. Instaladas en él, las obras de los artistas permiten ver el todo del entorno a través de las creaciones del hombre. Unos trabajos que en ocasiones pugnan por integrarse en la naturaleza; mientras otras veces tratan de desarraigarse del poder de su presencia.

Lo efímero del certamen hace imposible que, durante el periodo de exposición, los trabajos de los artistas sean absorbidos por el ambiente: las obras de arte expuestas mantienen su efecto metafórico como espejo o contraambiente de un entorno natural que resulta imposible que pase desapercibido.

En cierta manera, Arte en la Tierra es el esfuerzo estéril por recuperar la sensibilidad holística perdida; ese estado del alma previo a la alfabetización en el que no éramos capaces de establecer diferencias entre figura y fondo, entre el ambiente y los objetos que acoge; un estadio propio del hombre primitivo, cuando no necesitábamos el arte para comprender el mundo que nos rodea. Quizá se trate de mera nostalgia por esa comunión con la tierra que tanto nos hemos esforzado en dilapidar.

Lo que sin duda es indiscutible es que esta muestra artística ofrece la posibilidad de presenciar paisajes insólitos durante un mes al año. La fuerza de las obras instaladas se une a la espectacularidad del entorno natural de Santa Lucía de Ocón para crear momentos irrepetibles en la contemplación.

Imagen“El éxtasis de Santa Lucía” de Peter Erskine (2011). Fotografía © Rafael Lafuente.


Pero como exposición temporal que es, el espíritu que rige Arte en la Tierra se opone a la idea de conservar las creaciones de los artistas, que llevan escrito su destino desde el momento de su concepción. Y ese destino no es otro más que el de su desaparición. Durante su corta existencia permanecen en el contexto original en el que fueron creadas. De esta forma mantienen el propósito y el valor que les dieron sus autores y, por tanto, también su espíritu y su significado.

En la última edición celebrada Arte en la tierra se lanzó a la red de redes, para intentar paliar de alguna manera ese destino de las obras, que si bien quedan inmortalizadas cada año en un catálogo impreso, necesitaban una nueva oportunidad de poder ser contempladas y documentadas. Así surgió Arte en la tierra 2.0 versión 1.1 en una Web en la que se pudieron seguir los avances de los artistas en vídeos diarios y unas conferencias emitidas en riguroso directo por vídeo streaming desde el Museo Würth La Rioja de arte contemporáneo y apoyada con las redes sociales más populares: Facebook, Twitter y Youtube.

Esta plataforma digital ha reforzado la imagen y el sentido de un certamen internacional, en su denominación y por la participación desde su segunda edición de artistas extranjeros, de traspasar fronteras y llegar a países de todos los continentes. Las acciones online de Arte en la tierra 2.0/1.1 fueron seguidas desde Italia, Reino Unido, Francia, Alemania, Rusia, México, Colombia, Argentina y Chile.

Para terminar, una merecida mención especial a los artistas que han formado parte de esta iniciativa, porque Arte en la Tierra es hoy lo que es gracias a su generosidad. Estos han sido los participantes a lo largo de estas nueve ediciones:

  • 2003. Óscar Cenzano, José Carlos Balanza, Carmelo Argáiz, Carlos Rosales y Demetrio Navaridas.
  • 2004. Sebastián Fabra, Ricardo González Gil, Joern Hansen y Blanca Navas.
  • 2005. Roberto Pajares ‘Pájaro’, Pepe Iglesias, Tomás García de la Santa y Pamen Pereira.
  • 2006. Julio Hontana, Javier de Blas, Lucho Hermosilla y Lesley Yendell.
  • 2007. Iraida Cano, Lucía Loren, Grego Matos, Marta Fernández Calvo y Raquel Fernández.
  • 2008. Michel Herrería, Raquel Monje, Marta Martínez y Darío Verástegui.
  • 2009. Alfredo Omaña, Carolina Belén Martínez, Emilia Fernández, Fernando Rubio Ahumada y María Gutiérrez-Solana.
  • 2010. François Mechain, Eduardo Alvarado, Manu Pérez de Arrilucea, María Ortega Estepa y Bodo Rau.
  • 2011. Carolina Leal, Adriana Omahna, Carlos de Gredos, el Grupo Ceko (Celina Valdibia y Eneko Ochoa) y Peter Erskine.

Os esperamos en la décima edición de nuestro certamen en Santa Lucía de Ocón, del 30 de julio al 4 de agosto, o en Arte en la tierra 2.0/1.2.

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